¿No es maravilloso? ¿Cuántas realidades no? Qué bueno si nos unimos para dar gracias a Nuestro Padre del Cielo, porque aunque varias de las experiencias de estos días hayan podido ser dolorosas o para dejar en el recuerdo... su Mano estuvo en cada instante, y su gracia se "derrochó" una vez más sin ningún límite, sobre cada uno de nosotros...
Amado y tierno Padre Dios: te damos gracias por estos dones que nos concediste, sin mirar nuestro pecado ni nuestras infidelidades. Somos tus hijos, aquí estamos, queremos cumplir tu santa voluntad.
Gracias padre Dios.
No abandones la obra de tus manos. Amén.

Saludos hermano desde Chile, me alegro que emprendas esta evangelización en el mar del ciber espacio, no temas remar mar adentro si estás de la mano del Señor. Bendiciones
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