domingo, 26 de diciembre de 2010

Cada día... una nueva aventura!

Hermanitos y hermanitas todos! una vez más caigo en la cuenta de lo maravillosa que es la vida...

"El hombre no nace para sufrir, sino para gozar;
el fin de nuestra vida no es la muerte, sino la vida" Alberto Hurtado.

Me debo rendir ante nuestro Padre Dios a cada instante, porque a medida que pasan las horas, sé que me está regalando un nuevo desafío, una nueva experiencia, una revancha más para seguir luchando. Les regalo una pequeña plegaria para poder juntos levantar la mirada hacia el Todopoderoso, y desde Él y con Él, seguir caminando por sus sendas:

"Dios de Amor, que todo lo contemplas y todo lo recreas con tu Santa Presencia: transforma estas horas de vida que se me presentan por delante, que son don y regalo de tu ilimitada bondad:
Si en mi corazón se instaló la soberbia, que con tu gracia se transforme en humildad, Señor.
Si el egoísmo me hizo caer, que sea tu amor generoso el que me haga levantar, Señor.
Si la tristeza no quiere dejarme, que la alegría de saberme Hijo sea hoy mi compañía, Señor.
¡Aquí estoy! dispuesto a todo... te entrego cada instante...
¡No abandones nunca la obra de tus manos!

Amén, Gloria y Alabanza a nuestro Dios de Amor.

¡Ánimo! y que Dios nos siga sosteniendo en la palma de su Mano...!

No hay comentarios:

Publicar un comentario